sábado, 1 de marzo de 2014

Deliciosos rollitos de calabacín rellenos de jamón y queso para empezar a saborear

Hoy os traigo un entrante delicioso, para el que sólo vamos a necesitar saber cortar y freir. Fácil, ¿verdad? 

La foto del resultado, para irnos animando...





¿Qué necesitamos para empezar?

  • Un calabacín.
  • Unas lonchas de jamón serrano cortado fino.
  • Una pelota de queso mozzarella.
  • Unas gotas de aceite.
  • Crema de vinagre de Módena para decorar.

¿Qué vamos a usar?

  • Un cuchillo.
  • Un pelador.
  • Una plancha o sartén grande.

¿Y cómo lo hacemos?

1. Lavamos bien el calabacín y lo cortamos por la mitad a lo largo.

2. Empezando por la parte interior, usamos el pelador para cortar tiras finas de calabacín. Normalmente el calabacín es un poco más ancho que la mayoría de los peladores, así que se os irán quedando los bordes. No pasa nada, se van cortando de vez en cuando para que no molesten y se reservan aparte. Luego hacemos algo con ellos, no vamos a tirar nada, tranquilos.

3. Una vez tenemos todas las tiras bien cortadas, ponemos cuatro gotas de aceite en la plancha o en la sartén grande y tostamos las tiras poco a poco. Deben quedar como a la plancha, en el punto que os gusten, pero conservando la elasticidad, no las hagáis tan crujientes que se partan al cogerlas con las manos. Vamos dejándolas aparte para que se enfríen.

4. Mientras las tiras se enfrían, cortamos el queso mozzarella en tiras gruesas y las envolvemos cada una en media loncha de jamón serrano.

5. Una vez frías las tiras de calabacín a la plancha (o al menos templadas para que no se derrita el queso), ponemos el rollito de jamón y queso en el extremo de cada tira y vamos enrollándolas. Tened cuidado de que los rollitos de jamón y queso no salgan en exceso fuera de la tira de calabacín.

6. Ponemos los rollitos ya montados en una fuente o plato, cuidando de que la parte que cierra quede debajo para que no se abran. Decoramos con crema de vinagre de Módena por encima y servimos. Podemos decorar los bordes del plato con los trozos de calabacín que nos sobraron al principio bien picaditos y pasados por la sartén hasta que estén crujientes.

Esta receta se puede hacer también con berenjenas. También se puede usar otros tipos de queso, siempre que sean quesos suaves que no distorsionen el sabor del calabacín.


¿Sabíais que...

...además del fruto, también se pueden comer las flores del calabacín?

...dos calabacines de tamaño medio aportan una octava parte del ácido fólico que precisan al día las embarazadas para prevenir importantes malformaciones en el feto?

...a la hora de guardar el calabacín en la nevera hay que separarlo de melocotones y melón para evitar la aparición de sabores amargos?

...la tradición de colgar los jamones en los bares proviene de la época de la persecución de los judíos, ya que tener un jamón colgado del techo del establecimiento manifestaba que allí se comía cerdo y que, por tanto, no se era judío y eso solía liberar a sus propietarios de incómodas pesquisas policiales?

...los jamones de Hispania ya se exportaban a Roma en época imperial, según aparece en un edicto del emperador Diocleciano?

...el queso mozzarella contribuye a prevenir la caries, según varios estudios?

...la mozzarella es el queso más consumido en Estados Unidos?


¡¡Que aproveche!!


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