Mostrando entradas con la etiqueta aperitivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aperitivo. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de mayo de 2014

Brochetas de salmón marinado con aguacate y mozzarella

Se nos ha echado encima el calor y apetecen platos más ligeros y frescos. Estas brochetas son perfectas para una noche estival, solos o con amigos. Echadle un vistazo:


 
 
 
¿Qué necesitamos?   
 
  • 250 g. de salmón fresco.
  • un aguacate.
  • cinco bolitas de mozarella (también podéis usar diez medios burguitos, lo importante es que sea un queso muy suave que no añada apenas sabor a la brocheta).
  • medio vaso de aceite de oliva virgen extra.
  • dos limones.
  • tres cucharadas de salsa de soja. 
  • una cucharada de miel de naranja (podéis usar cualquier otra miel, siempre que no sea de las de sabor excesivamente fuerte, así que eliminad de la lista la miel de eucalipto o la de castaño).

(estos ingredientes dan para diez brochetas) 


¿Qué vamos a usar?
   

  • tabla de cortar.
  • cuchillo.
  • cuenco.
  • palos de brocheta.


¿Y cómo se hace? 
 
 
1. Primero haremos la marinada. Para ello, mezclamos en un cuento el aceite, la soja, la miel y el zumo colado de los limones. Mezclamos todo muy bien.
2. Lavamos muy bien el salmón y lo cortamos en dados. Dado que se va a marinar y consumir crudo, es conveniente haberlo congelado previamente para evitar problemas.
3. Introducimos los dados en el cuenco de la marinada, tapamos con papel film y lo dejamos en la nevera 24 horas. A las doce horas conviene sacarlo de la nevera y moverlo con cuidado con una cuchara para que la salsa se vuelva a mezclar. Se vueleve a tapar y se deja de nuevo en el frigorífico hasta que se cumplan las 24 horas.
4. Una vez han pasado las 24 horas, sacamos el salmón de la marinada y lo dejamos escurriendo en papel de cocina para eliminar el aceite de los dados. La marinada se puede aprovechar, así que no hay que tirarla. Se puede cocinar con ella un pollo, un arroz o incluso otro pescado al horno. 
5. Cortamos el aguacate en dados y las bolitas de mozarella en mitades.
6. Montamos las brochetas, con salmón, aguacate y mozarella y las vamos colocando en una fuente o plato. 

 
¡Y ya están listas nuestras brochetas para comer!
 
Si no os gusta el queso o el aguacate, podéis prescindir de ellos. También se pueden hacer otras variantes, como usar manzana verde en vez de aguacate o cambiar el salmón por un pescado blanco. Probad vuestras propias combinaciones, seguro que están deliciosas con esta marinada. 


¿Sabíais que... 

 
...el pescado marinado se exportaba ya en el siglo XIV desde Croacia a la costa de Venecia?
...el aguacate tiene casi el doble de potasio que el plátano?
...el aguacate madura más rápidamente si se mete en una bolsa de papel en la que haya también manzanas?

 
  
¡¡Que aproveche!!


sábado, 1 de marzo de 2014

Deliciosos rollitos de calabacín rellenos de jamón y queso para empezar a saborear

Hoy os traigo un entrante delicioso, para el que sólo vamos a necesitar saber cortar y freir. Fácil, ¿verdad? 

La foto del resultado, para irnos animando...





¿Qué necesitamos para empezar?

  • Un calabacín.
  • Unas lonchas de jamón serrano cortado fino.
  • Una pelota de queso mozzarella.
  • Unas gotas de aceite.
  • Crema de vinagre de Módena para decorar.

¿Qué vamos a usar?

  • Un cuchillo.
  • Un pelador.
  • Una plancha o sartén grande.

¿Y cómo lo hacemos?

1. Lavamos bien el calabacín y lo cortamos por la mitad a lo largo.

2. Empezando por la parte interior, usamos el pelador para cortar tiras finas de calabacín. Normalmente el calabacín es un poco más ancho que la mayoría de los peladores, así que se os irán quedando los bordes. No pasa nada, se van cortando de vez en cuando para que no molesten y se reservan aparte. Luego hacemos algo con ellos, no vamos a tirar nada, tranquilos.

3. Una vez tenemos todas las tiras bien cortadas, ponemos cuatro gotas de aceite en la plancha o en la sartén grande y tostamos las tiras poco a poco. Deben quedar como a la plancha, en el punto que os gusten, pero conservando la elasticidad, no las hagáis tan crujientes que se partan al cogerlas con las manos. Vamos dejándolas aparte para que se enfríen.

4. Mientras las tiras se enfrían, cortamos el queso mozzarella en tiras gruesas y las envolvemos cada una en media loncha de jamón serrano.

5. Una vez frías las tiras de calabacín a la plancha (o al menos templadas para que no se derrita el queso), ponemos el rollito de jamón y queso en el extremo de cada tira y vamos enrollándolas. Tened cuidado de que los rollitos de jamón y queso no salgan en exceso fuera de la tira de calabacín.

6. Ponemos los rollitos ya montados en una fuente o plato, cuidando de que la parte que cierra quede debajo para que no se abran. Decoramos con crema de vinagre de Módena por encima y servimos. Podemos decorar los bordes del plato con los trozos de calabacín que nos sobraron al principio bien picaditos y pasados por la sartén hasta que estén crujientes.

Esta receta se puede hacer también con berenjenas. También se puede usar otros tipos de queso, siempre que sean quesos suaves que no distorsionen el sabor del calabacín.


¿Sabíais que...

...además del fruto, también se pueden comer las flores del calabacín?

...dos calabacines de tamaño medio aportan una octava parte del ácido fólico que precisan al día las embarazadas para prevenir importantes malformaciones en el feto?

...a la hora de guardar el calabacín en la nevera hay que separarlo de melocotones y melón para evitar la aparición de sabores amargos?

...la tradición de colgar los jamones en los bares proviene de la época de la persecución de los judíos, ya que tener un jamón colgado del techo del establecimiento manifestaba que allí se comía cerdo y que, por tanto, no se era judío y eso solía liberar a sus propietarios de incómodas pesquisas policiales?

...los jamones de Hispania ya se exportaban a Roma en época imperial, según aparece en un edicto del emperador Diocleciano?

...el queso mozzarella contribuye a prevenir la caries, según varios estudios?

...la mozzarella es el queso más consumido en Estados Unidos?


¡¡Que aproveche!!


lunes, 6 de mayo de 2013

¿Queréis hacer diferente una ensalada? Hacedla con arenque y patata



Como ya va haciendo mejor tiempo y empiezan a apetecer comidas templadas o incluso frías, os propongo una ensalada un poco diferente, para salirnos de la tradicional de tomate y lechuga: la ensalada de arenque y patata




Esta recetilla se la dedico a Andre y a David, que no sólo la han probado ya, sino que me han pedido la receta varias veces. Ahí os la dejo, chicos…


1. Receta.


(Nota: con estas cantidades salen para comer cuatro personas con algún aperitivito).

- 1 cebolla dulce.

- 2 manzanas.

- 3 pepinillos en vinagre.

- 2 patatas medianas.

- 150 g. de arenque marinado (Nota: los podéis encontrar ya en casi todos los centros comerciales o supermercados grandes en latas cuyo peso escurrido es ése o muy cercano a ése).

- 1 cucharada sopera de eneldo seco.

- sal al gusto.

- pimienta al gusto.

- 250 ml. de crema agria (Nota: aunque ya se puede comprar casi en cualquier sitio, esta crema es tan fácil de hacer que realmente merece la pena hacerla en casa, tenéis la receta al final de esta entrada por si os animáis).

- 1 yogur natural.

- 1 cucharada sopera de zumo de limón.


¿Y cómo se hace?

Pelamos y picamos finamente la cebolla, poniéndola en un bol. 

Pelamos y cortamos la manzana en cuadraditos pequeños y la añadimos al bol. Cortamos los pepinillos en rodajas finas y agregamos.

Cocemos y pelamos las patatas. Las cortamos en trozos pequeños, incorporándolas también al bol.

Desmenuzamos los arenques con las manos y los agregamos al resto.

Espolvoreamos esta mezcla con el eneldo picado, la sal y la pimienta negra.

En un recipiente aparte, mezclamos bien la crema agria, el yogur natural y el zumo de limón. Cuando esté lista la mezcla, la echamos al bol, mezclándolo todo muy bien.

Y ya está lista nuestra ensalada para comer. A mí me gusta fría pero no recién sacada del frigorífico, pero cada uno que la deguste como quiera de fría.


2. Historia.

El origen de esta receta no está muy claro. Algunos historiadores dicen que proviene de Alemania, mientras que otros lo sitúan en Dinamarca. Lo que sí está claro es que el arenque ha sido un alimento básico desde al menos el III milenio a. C.


3. Curiosidades.


En Escandinavia se preparan los arenques en escabeche con una docena de aromas distintos como mostaza, cebolla, ajo, arándanos, etc., para disfrutarlos con pan negro de centeno, pan crujiente o con patatas, como en esta ensalada.

El arenque en escabeche es común en la cocina judía Ashkenazi, siendo la receta más conocida la ensalada forshmak. También se puede encontrar en la cocina de Hokkaido en Japón.

El arenque encurtido es común en la cocina rusa, donde puede servirse de forma tan simple como cortado en trozos y condimentado con aceite de girasol y cebolla, o puede emplearse en ensaladas, que suelen prepararse con verdura y aliñarse con mayonesa.

Una delicia típica de los Países Bajos es el hollandse nieuwe (‘nuevo holandés’), consistente en arenque crudo pescado al final de la primavera y principio del verano. Se come típicamente con cebolla cruda. Sólo está disponible en primavera, cuando se obtiene la primera captura de la temporada, que se celebra con festivales como la Fiesta de Arenque de Vlaardingen y el Vlaggetjesdag de Scheveningen. El arenque nuevo se congela y conserva con enzimas para el resto del año. El primer barril de hollandse nieuwe suele subastarse con fines benéficos.

En Escocia el arenque tradicionalmente se filetea y, tras recubrirse con harina de maíz gruesa condimentada, se fríe en una sartén con mantequilla o aceite. Este plato suele servirse con patatas hervidas machacadas y con mantequilla.

En el sureste de Alaska se cortan ramas de tsuga del Pacífico y se ponen en el océano antes de que lleguen los arenques a criar. Los huevos fertilizados de arenque se pegan a estas ramas, facilitando su recolección. Tras cocerlos brevemente, se retiran de las ramas, y se comen solos o en ensalada. Este método de recolección es parte de la tradición tlingit.

La Feria del Arenque del Báltico es el evento tradicional de Helsinki más antiguo. Se celebra desde 1743 a principios de octubre cada año.

4. Propiedades.

El relevante aporte de vitamina D en el arenque, estimula la absorción de calcio y fósforo por el organismo, contribuyendo al adecuado desarrollo de huesos y dientes, a la vez que favorece el crecimiento celular y fortalece al sistema inmune ayudando a prevenir infecciones.

La concentración de vitamina B12 en el arenque es beneficiosa para las funciones del sistema nervioso, corazón y cerebro. Además, esta vitamina interviene en la formación de glóbulos rojos y la síntesis de ADN, ARN y proteínas.

Por su contenido en selenio, el arenque refuerza la protección contra enfermedades cardiovasculares a la vez que estimula el sistema inmunológico. El carácter antioxidante del selenio retarda el proceso de envejecimiento celular, a la vez que le confieren propiedades preventivas contra el cáncer.

Por la presencia de yodo entre sus nutrientes, el arenque favorece el funcionamiento de los tejidos nerviosos y musculares, así como el sistema circulatorio. Además, el yodo, colabora en el metabolismo de otros nutrientes, y juega un papel esencial en el adecuado desarrollo de la glándula tiroidea.

El contenido de ácidos grasos convierten al arenque en una fuente de energía que ayudará a regular la temperatura corporal, a envolver y proteger órganos vitales como el corazón y los riñones, y a transportar las vitaminas liposolubles (A, D, E, K) facilitando así su absorción.

Por tratarse de un alimento con un importante aporte de vitamina B6, el arenque favorece la formación de glóbulos rojos, células sanguíneas y hormonas, interviene en la síntesis de carbohidratos, proteínas y grasas, y colabora en el mantenimiento de los sistemas nervioso e inmune en perfecto estado, participando indirectamente en la producción de anticuerpos. Esta vitamina reduce además los niveles de estrógeno, aliviando así los síntomas previos a la menstruación además de estabilizar los niveles de azúcar en sangre durante el embarazo. También evita la formación de piedras o cálculos de oxalato de calcio en el riñón.

Por su relevante aporte de proteínas, el arenque es idóneo para el adecuado crecimiento y desarrollo del organismo, favoreciendo las funciones estructural, inmunológica, enzimática (acelerando las reacciones químicas), homeostática (colaborando al mantenimiento del pH) y protectora-defensiva.

Por su aporte de vitamina B3 -o niacina- el arenque interviene en el proceso de transformación de energía a partir de hidratos de carbono, proteínas y grasas, y contribuye a relajar los vasos sanguíneos dotándoles de elasticidad, a estabilizar los niveles de glucosa y ácidos grasos en la sangre, y a reducir el colesterol secretado por el hígado. Junto con otras vitaminas del complejo B, la niacina ayuda a mantener sanas piel y mucosas digestivas, además de colaborar en el buen estado del sistema nervioso.

Debido al aporte de fósforo, el arenque contribuye a la mejora de determinadas funciones de nuestro organismo como la formación y desarrollo de huesos y dientes, la secreción de leche materna, la división y metabolismo celular o la formación de tejidos musculares. La presencia de fósforo (en forma de fosfolípidos) en las membranas celulares del cerebro es fundamental, favoreciendo la comunicación entre sus células, mejorando de esta manera el rendimiento intelectual y la memoria.

La presencia de vitamina E confiere al arenque propiedades antioxidantes que ayudan a mantener la integridad de la membrana celular, protegiendo las células y aumentando la respuesta defensiva de éstas ante la presencia de sustancias tóxicas derivadas del metabolismo del organismo o del ingreso de compuestos por vías respiratorias o bucales. Las propiedades antioxidantes de la vitamina E protegen, además de al sistema inmune, al sistema nervioso con el mantenimiento de la membrana neuronal y al sistema cardiovascular evitando la destrucción de glóbulos rojos y la formación de trombos. Asimismo, esta vitamina protege al organismo frente a la destrucción de ácidos grasos, vitamina A, vitamina C y selenio y frente al envejecimiento causado por la degeneración de tejidos que trae consecuencias como la falta de memoria, siendo importante en la formación y renovación de fibras elásticas y colágenas del tejido conjuntivo.

El arenque constituye una fuente natural de vitamina B2 -o riboflavina-, lo que favorece la actividad oxigenadora intercelular, mejorando el estado de las células del sistema nervioso y colaborando en la regeneración de tejidos como piel, cabello, uñas y mucosas. También contribuye de forma especial en la integridad de la córnea, contribuyendo de esta manera a mejorar la salud visual. Esta vitamina interviene además en la transformación de los alimentos en energía, y complementa a la vitamina E en su actividad antioxidante, y a las vitaminas B3 y B6 en la producción de glóbulos rojos, ayudando a mantener el sistema inmune en buen estado.


5. Conservación.

Esta ensalada aguanta tres o cuatro días en el frigorífico. Pasado ese tiempo, aunque está buena, la patata se queda dura y ya no es tan agradable de comer. De todas formas, una vez que la probéis, no creo que dure tanto tiempo en vuestra nevera…


 
NOTA: RECETA DE LA CREMA AGRIA.


(Nota: Para hacer esta crema, debéis poner tanto yogur como cantidad de crema necesitéis. Las cantidades que se indican del resto de ingredientes son para cada 125 g. de yogur). 

Los ingredientes que vais a necesitar son:

- Yogur natural sin azúcar.

- 1 cucharadita de mostaza.

- 1 cucharada sopera de eneldo.

- 1 cucharada sopera de cebollino picado (Nota: si no tenéis, no pasa nada, la salsa sale rica también sin cebollino).

- 1 cucharadita de vodka.

- sal y pimienta al gusto.

La preparación es bien simple: poned todos los ingredientes en un bol y mezcladlos bien (Nota: yo suelo hacerlo con unas varillas de batir huevos, así queda muy suave).

lunes, 31 de diciembre de 2012

Un rico queso fresco acompañado para acabar bien el año



A pesar de mi larga ausencia por estar enfrascada en otros proyectos, no quería despedir el año sin poneros al menos una recetilla, así que vamos a hacer un queso fresco ideal para ensaladas o aperitivos.





1. Receta.


Para un queso pequeño de unos 10 cm de diámetro necesitamos los siguientes ingredientes:

- un litro de leche fresca pasteurizada (de la que está en la sección de refrigerados en el súper, no vale un tetra-brick normal).

- cuarenta y cinco mililitros de zumo de limón colado.

- medio yogur natural.

- dos cucharadas de nata.

- un pellizco de sal.


Vamos a necesitar también un colador grande, una gasa o trapo fino y un bol para recoger el suero.


¿Y cómo se hace?

Ponemos el litro de leche a calentar a fuego muy bajo (Nota: mi vitrocerámica tiene 12 posiciones y la suelo poner en la 3). Tenéis que estar atentos, porque se empieza a formar nata por encima y hay que irla retirando con una cuchara.

Cuando se empiecen a formar pequeñas burbujas alrededor de la olla, retiramos la leche del fuego y la dejamos reposar unos veinte minutos.

Pasados los veinte minutos, añadimos el zumo de limón, el yogur y la nata, revolvemos bien y volvemos a dejarlo reposar otros diez minutos.

Volvemos a poner la olla en el fuego y calentamos a fuego medio (Nota: en mi vitrocerámica, la pongo a 5 o 6) hasta que veamos que la leche se corta y se distingue claramente una parte sólida blanca como en trozos o hebras y otra parte de líquido algo amarillo. Añadimos la sal y removemos.

Preparamos un colador al que hemos colocado una gasa grande y vertemos la mezcla haciendo un hatillo y escurriendo bien (Nota importante: mucho cuidado porque el suero sale ardiendo y nos podemos quemar las manos, hacedlo siempre con guantes resistentes o ayudándoos de unas espátulas).

Lo metemos con el paño aún envolviéndolo en el recipiente cuya forma queremos darle a nuestro queso fresco y lo dejamos drenando durante treinta minutos como mínimo en la nevera.

En la foto os lo he puesto sobre tostadas de pan integral de sésamo acompañado de miel de romero, pero se puede tomar solo, como entrante o postre acompañándolo también con frutos secos, dulce de membrillo o mermelada. También podéis usarlo para hacer una ensalada o en el horno en tartas de queso.

Si queréis elaborar un tipo de queso un poco más original, podéis añadir al mismo tiempo que la sal otras especias o hierbas, como pimienta, hierbas provenzales o tomillo, que darán un nuevo sabor a vuestro queso.


2. Historia.

La palabra queso deriva del latín caseus, que significa caseina, cuyo significado originario puede ser carere suerum, que carece de suero raíz. De ahí derivan el español “queso”, el portugués “queijo”, el inglés “cheese”, el holandés “kaas” o el alemán “käse”. Sin embargo en la época romana se hizo famoso el término formaticum entre los legionarios, de caseus formatus, que significa queso moldeado. De ahí derivó al francés "fromage", el italiano "formaggio" o el catalán "formatge".

Los orígenes de la elaboración del queso están en discusión y no se pueden datar con exactitud, aunque se estima que se encuentran entre el año 8000 a. C. (cuando se domestica la oveja) y el 3000 a. C.

Existe una leyenda que dice que fue descubierto por un mercader árabe que, mientras realizaba un largo viaje por el desierto, puso leche en un recipiente fabricado a partir del estómago de un cordero. Cuando fue a consumirla vio que estaba coagulada y fermentada (debido al cuajo del estómago del cordero y a la alta temperatura del desierto).

Hay autores que señalan que el queso ya se conocía en la prehistoria, pero no se ha podido comprobar. Las pruebas arqueológicas más antiguas de la manufactura del queso se han encontrado en murales de tumbas del Antiguo Egipto, datadas sobre el 2300 a. C.
En los tiempos de la Antigua Roma era un alimento que se consumía a diario, y su proceso de fabricación no distaba demasiado a como se hace actualmente fuera del ámbito industrial. En el Re Rustica de Columela (cerca del 65 d. C.) se detalla la fabricación de quesos con procesos que comprenden la coagulación con fermentos, presurización del cuajo, salado y curado. La Naturalis Historia de Plinio el Viejo (77 d. C.) dedica un capítulo (XI, 97) a describir la diversidad de quesos consumidos por los romanos del Imperio.

Con el declive de Roma y el colapso en el comercio de grandes distancias, la diversidad del queso en Europa aumentó sensiblemente, con distintas regiones desarrollando sus propias tradiciones distintivas.


3. Método de obtención del queso fresco.

El queso fresco se obtiene por distintos procesos a partir de leche generalmente de vaca pasteurizada, pero también de oveja y cabra.

Uno de estos procesos es el de coagulación ácida. Se basa en añadir a la leche un ácido (cuajo, zumo de limón o bien bacterias de tipo estreptococos). Esto provocará que la lactosa, que es el azúcar que contiene la leche, pase a ser ácido láctico que hace que las proteínas lácteas coagulen transformándose en compuestos más simples que son también mucho más digeribles por el organismo. Este sería el método tradicional.

A nivel industrial también se produce queso fresco por ultrafiltración. La leche se pasaría por una serie de membranas en las cuales quedarían retenidas la grasa y las proteínas. Posteriormente, se añade al envase y se le adiciona el cuajo, con lo que por este método el queso fresco ya se forma en el propio recipiente.


4. Curiosidades.

Para los antiguos griegos el queso era un regalo de los dioses. La mitología de la Antigua Grecia atribuía a Aristeo el descubrimiento del queso.

En La Odisea de Homero (siglo VIII a. C.) se describe a un Cíclope haciendo y almacenando quesos de oveja y cabra.

Francia e Italia son los países con una mayor gama de tipos de queso distintivos actualmente, con unos 400 tipos aproximadamente cada uno.

Se conserva un documento del año 959 escrito en el monasterio de Santo Domingo de Silos, en la provincia castellana de Burgos, consistente en una relación de los quesos dispensados por el monasterio de Rozuela (La noticia de kesos), y que supone la primera manifestación conocida de la lengua romance castellana derivada del latín.

El queso es protagonista de multitud de fábulas como la fábula del queso y el cuervo (al que la zorra engañó para que abriera el pico con el que lo sujetaba alabándole la dulzura de su canto). También hay numerosos refranes y expresiones hechas (uvas con queso saben a beso; dársela a alguien con queso; el pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos; con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino; al que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso; el queso y el barbecho en Mayo se han hecho).

En Venezuela se emplea figurativamente la palabra queso para referirse al deseo sexual, si bien este término es algo peyorativo (Nota: gracias a mi amiga Andre por la confirmarme este asunto).

En Argentina y Chile se utiliza la palabra queso en forma despectiva para señalar a quien tiene un desempeño pobre en un deporte, generalmente fútbol.

Según la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de las Naciones Unidas, la cantidad de queso producida en el mundo en el año 2004 era superior a la producción anual de granos de café, hojas de té, granos de cacao y tabaco juntos.

En el consumo por persona, Grecia se encuentra en el primer puesto del ranking mundial, con 37,4 kg de media consumidos por habitante. En Estados Unidos se ha triplicado el consumo en los últimos treinta años.

Los seguidores más estrictos de las leyes dietéticas del judaísmo e islamismo sólo pueden consumir quesos cuyo cuajo provenga de un animal matado de acuerdo a lo especificado en el halal musulmán, o también puede sustituirse por un cuajo de origen vegetal (en el cashrut judío). Muchos judíos menos estrictos consideran que el proceso al que se somete el cuajo cambia su naturaleza hasta tal punto que no puede violar las leyes del cashrut. De todos modos, al estar considerado como un alimento primario, nunca puede ser consumido por un judío combinado con carne.

En la antigua Grecia no se comía sólo sino mezclado con harina, miel, aceite, pasas y almendras y se encuentra en recetas antiguas de platos y postres muy preciados. Los romanos lo incluían en su dieta condimentándolo con tomillo, pimienta, piñones y otros frutos secos.

La primera fábrica para la producción industrial del queso se abrió en Suiza en 1815, pero fue en los Estados Unidos donde la producción a gran escala empezó a tener realmente éxito. Se considera responsable de ello frecuentemente a Jesse Williams, propietario de una granja lechera de Rome, Nueva York, y que en 1851 empezó a fabricar queso en una cadena de montaje con la leche de las granjas cercanas.

En los Estados Unidos, una ley de 1944 obliga a todos los quesos de leche fresca (incluidos los importados desde 1951) a tener un curado mínimo de dos meses. Otros países no europeos también han optado por restringir legalmente el consumo de estos quesos, como Australia, uno de los más estrictos en ello.

Los franceses al queso roquefort lo llaman “el queso milagro”.

El provolone es uno de los pocos quesos que se pueden comer frescos o viejos.

El queso Brie es el único tipo queso que tiene un equivalente con una raza de perros.

En Alemania, hay un queso llamado Weisslacker (queso de cerveza). Su maduración se realiza con cerveza y su sabor es un poco picante y salado. Su precio está alrededor de 20 euros el kilo. Por otra parte, en Inglaterra se fabrica la cerveza The Blue Brew. Para su elaboración se utiliza el queso Stilton, conocido por la intensidad de su sabor. El resultado es una cerveza con una textura más cremosa y con el sabor característico del Stilton.

El queso más caro del mundo es el Pule y está elaborado con leche de de un tipo de burra procedente de los Balcanes. Este queso se elabora exclusivamente en la reserva natural de Zasavica, al norte de Belgrado, donde viven 100 ejemplares de estos animales. Un kilogramo de este queso ahumado tiene un precio de 1.000 euros. Cuando se lanzó al mercado, en marzo de 2010, el pedido mínimo para comprarlo eran 500 gramos.

El queso más grande del mundo (de dos metros de diámetro y unos cuarenta centímetros de altura) es español; concretamente, de la localidad coruñesa de Arzúa. Para cortar sus mil kilogramos de peso se necesitó una sierra de más de dos metros. Para su elaboración hicieron falta 8.000 litros de leche entera, 175 kilogramos de sal y un kilogramo y medio de cuajo. Tardaron en hacerlo cuatro meses y, además de tener que construir un molde especial, tuvieron que utilizar una grúa con una pala para darle la vuelta y poder completar su curación.


5. Propiedades.

El queso fresco tiene aproximadamente un setenta por ciento de agua.

Es una fuente de proteínas de alto valor biológico, calcio de fácil asimilación, minerales como el magnesio o el fósforo y vitaminas del grupo A, B y D. 100 gramos de queso manchego contienen 21 gramos de proteínas y entre 600 y 900 miligramos de calcio.

La cantidad de grasa varía en función del tipo de leche y de si se le añade nata, yogur y/o azúcar. El queso fresco tiene muy bajo contenido en grasa en comparación con otros quesos. Además suele ser muy bien aceptado por los niños debido a su sabor suave y poco ácido. Es ideal para dietas y postres, puesto que sólo aporta 100 calorías por cada 100 gramos.

Estudios en el campo de la odontología afirman que el queso puede ayudar de forma significativa en la prevención de caries y otras enfermedades de los dientes. Se trata de uno de los alimentos con contenido más alto en calcio y fósforo, así como de caseína y otras proteínas, qué son los principales componentes del esmalte de los dientes, por lo que la ingesta de queso puede ayudar a su remineralización. Aparte de esto, algunos ácidos grasos tienen propiedades antimicrobianas, controlando así el nivel de placa. Muchos tipos de queso estimulan también el flujo salival, lo que ayuda a limpiar la cavidad bucal de restos de alimentos, amortiguando también el medio ácido. Después de las comidas el pH de la saliva desciende, pero el calcio y el fósforo del queso ayudan a prevenirlo.

Por último, los efectos del queso sobre el sueño son positivos.


6. Variedades.

No hay que identificar queso fresco con queso de Burgos.

En Europa existen numerosas variedades de queso fresco:

- Feta: un queso griego de elaboración tradicional compuesto por leche de oveja, cabra y vaca, que destaca por su sabor contundente y salado frente a otros frescos. Se utiliza fundamentalmente en ensaladas, pero también para elaborar platos más complejos.

- Quark: es un queso fresco de origen alemán, algo ácido, que se puede tomar untado en un pedazo de pan.

- Mozzarela: es un queso también muy popular. Procedente de Italia, es un ingrediente esencial para elaborar las sabrosas pizzas, aunque también es exquisito en ensaladas de tomate y orégano.

- Ricotta: de sabor muy suave y que se elabora con leche de vaca u oveja. Se utiliza mucho en los postres.

- Requesón: también se emplea principalmente en postres. Se hace con leche de cabra o vaca, y tiene un sabor muy lácteo.

- Villalón: es otra variedad de fresco procedente de Villalón de Campos (Valladolid). Realizado con mezcla de leche de oveja y vaca o sólo vaca, su sabor es ligeramente salado.

- Cotagge: es parecido al queso de vaca fresco. Muy extendido en América, está elaborado con leches desnatadas, lo que le hace un alimento muy ligero.

- Mascarpone: procedente de Italia, este queso es dulce al principio, pero con notas ácidas al final. Su uso primordial es en postres.


7. Conservación.

El queso fresco debe de estar siempre refrigerado y en la parte más fría de la nevera. Al ser casero, se debe de consumir en unos pocos días. Aunque con lo rico que está, no creo que os dure tanto...



Aprovecho para desearos a todos un 2013 lleno de cosas hermosas que disfrutar. ¡¡Volveremos el nuevo año nuevas recetas que estoy segura que os harán disfrutar!!




domingo, 21 de octubre de 2012

Miles de empanadillas rellenas de cosas variadillas




Hoy os traigo una receta súper fácil, muy nutritiva y sin grasa: empanadillas al horno





Mil gracias a Eva por la foto, tomada en nuestro curso de cocina del pasado viernes.


1. Receta.

Los ingredientes que necesitamos para tres personas son:

- 1 paquete de obleas para empanadillas (también se puede hacer con masa de empanadillas argentinas, pero entonces las empanadillas quedan mucho más grandes y bastan dos por cada comensal).

Para un relleno de tomate, pesto y mozarella:

- 1 tomate pequeño.

- 1 mozarella.

- 1 bote de salsa pesto (si os animáis a hacer vosotros el pesto, podéis usar la receta que nos dejó Montse para hacerlo hace un par de años).

Para un relleno de queso de cabra y salmón marinado:

- queso de cabra.

- salmón marinado (se puede sustituir por salmón ahumado).


¿Y cómo se hace?

Las obleas de empanadillas se ponen secas en unos minutos, por lo que no deben sacarse del paquete todas al mismo tiempo, sino irlas sacando conforme las vayamos rellenando.

Colocamos un papel de horno en la bandeja del horno, que habremos sacado del mismo para preparar las empanadillas sobre ella y luego meterlas directamente cuando el horno esté caliente. El horno lo precalentamos a 180º arriba y abajo sin aire cinco minutos antes de que vayamos a meter las empanadillas.

Para las empanadillas de tomate, pesto y mozarella, primero picamos muy finito el tomate y la mozarella. Después ponemos una cucharadita de café de salsa pesto en la mitad de la oblea. Sobre la salsa, ponemos un poco de tomate y otro poco de mozarella. Cerramos las empanadillas y sellamos los bordes con un tenedor.

Para las de de queso de cabra, procedemos a poner un poco de queso de cabra y un trozo de loncha de salmón marinado o ahumado encima del queso. Cerramos las empanadillas y las sellamos con el tenedor.

Cuando ya tenemos todas empanadillas colocadas en la bandeja del horno, las pintamos con yema de huevo con la ayuda de una brocha para comida. Así estarán doraditas cuando las saquemos del horno.

Se mete las empanadillas en el horno y se dejan hornear entre diez y quince minutos, vigilando que estén doraditas pero no se quemen.

Se sacan y ¡a comer bien calentitas!


2. Historia.

El origen de este bocado es difícil de precisar. Hacia el siglo XII se empleaba a modo de plato un pan duro, sin fermento, sobre el que se echaba la comida y según se iba empapando se substituía por otro y ese se tiraba a los perros o a los pobres.
 

3. Variedades.

En Finlandia, por la calle y en los mercados al aire libre, se puede comer un plato tradicional: la empanadilla de Karelia, rellena de arroz o patatas.

En la India son conocidas la samosa y el aloo pie, ambas fritas y rellenas de carne finamente picada y muy especiada.

En Marruecos (quizás por influencia de la empanadilla) se tiene la popular pastela.

En Argentina, sobre todo en la región del norte, se suelen elaborar a base de dulce de batata casero y bañadas en glasé.

 
4. Curiosidades.

El día 3 de octubre se celebra el Día de la Empanadilla en España.


5. Conservación.

Se pueden comer en los siguientes tres o cuatro días, siempre que se conserven en el frigorífico. Es mejor calentarlas en el horno, porque en el microondas la pasta se pone gomosa.

domingo, 14 de octubre de 2012

Una cena de tostas, fáciles y ricas a toda costa




Hoy os traigo una especial de tostas, cortesía de mi querida amiga Marta. Nos las puso en la última cena que hicimos en su casa y nos chupábamos los dedos...

Tostas de Philadelphia y cebolla con reduccion de Pedro Ximenez

Ingredientes:

-         Cebolla.
-         Azúcar.
-         Sal.
-         Tarrina de philadelpia o queso para untar de sabor natural.
-         Tosta.
-         1 vaso de Pedro Ximénez (u otro jerez para cocinar).

 ¿Y cómo se hace?

Picamos una cebolla mediana o grande dependiendo del número de tostas que queramos hacer, y la ponemos a dorar en una sartén con aceite. Añadimos algo de sal y la vamos dejando hacerse poco a poco.
Cuando esté transparente le añadimos unas cucharadas de azúcar y dejamos que lentamente se haga. Se entiende que está caramelizada cuando ha adquirido colorcito marrón pero sin estar quemada. El azúcar dependerá de lo dulce que queramos la tosta, ya que el Pedro Ximénez es dulce también.
  
En otra cazuela haremos la reduccion de Pedro Ximénez, mientras se hace la cebolla. Simplemente ponemos en un cazo el vaso de jerez y una cucharada pequeña de azúcar y dejaremos que se evapore el alcohol, sabremos que se evapora porque cada vez quedara menos jerez en el cazo y va cogiendo consistencia de caramelo. Hay que tener cuidado de no dejarlo mucho al fuego sin remover porque se puede quedar caramelizado entero. Si eso nos pasa y ha quedado caramelizado y se ha formado un caramelo duro, se puede añadir unas gotas de agua, volverlo a poner al fuego y removiendo dejarlo más liquido.
 
Para montar las tostas, vale con poner en cada una el philadelphia untado, un poco de la cebolla caramelizada y verter un poquito de la reducción de Pedro Ximénez.

Es mejor dejar que enfrie un poco antes de servirlo. 



Tostas de ensalada de atún

Ingredientes:

  • Pan tostado. 
  •  Latas de atún natural (se puede usar también en escabeche). 
  •  Maíz. 
  •  Manzanas (la variedad depende de cómo queramos de ácidas las tostas).
  • Mahonesa.

¿Y cómo se hace?

Es muy fácil hacer estas tostas. Mezclamos en un cuenco el atún escurrido, el maíz, la manzana cortada en trocitos pequeños y la mahonesa (es mejor hacerla casera para que quede más suave). Servir sobre las tostas bien frio.

Si se va a preparar antes de hacer las tostas, se puede poner papel film sobre la masa hecha apretándolo sobre ella de manera que no entre aire y meterlo en la nevera. Se conserva sin problemas y la manzana no se oxida, pero no es recomendable guardarlo mas de un dia porque la manzana se oxidaría.


martes, 18 de octubre de 2011

¿No sabes que desayunar? Estas galletas de chocolate has de probar...



Hoy llegamos con una receta muy, muy dulce, sólo apta para los más golosos: galletas de chocolate.





Con los siguientes ingredientes salen unas 18 galletas grandecitas (tamaño Starbucks, para que os hagáis una idea):

- 225 g. de harina.

- 150 g. de chocolate.

- 100 g. de mantequilla.

- 1 huevo.

- 75 g. de azúcar blanca.

- 100 g. de azúcar morena.

- un pellizco de sal.

- 1 cucharadita de postre de azúcar vainillada.

- medio sobre de levadura.


¿Y cómo se hace?


Mezclamos la mantequilla con el azúcar blanca y la morena (Nota: la mantequilla tiene que estar blanda para que se pueda mezclar bien, así que conviene haberla sacado del frigorífico al menos quince minutos antes).

Agregamos a la mezcla anterior el huevo, el azúcar vainillada y la sal. Removemos y mezclamos muy bien.

Añadimos la levadura y el chocolate cortado en trocitos muy pequeños (Nota: hay marcas de chocolates que hacen gotas de chocolate, lo que es muy útil en esta receta, porque nos evita tener que cortar todo el chocolate en trozos tan pequeños). Sólo se añaden los trozos, no las virutas de chocolate que han ido quedando al cortarlo con el cuchillo (Nota: si incluís esas virutas, se mezclaran con la masa y os quedará como manchada. está buena, pero no hace buen efecto).

Vamos añadiendo la harina tamizada y vamos mezclando hasta tener una masa homogénea (Nota: para tamizar la harina, tan sólo hace falta echarla a través de un colador).

Colocamos la masa sobre un papel film transparente dándole forma de cilindro, la envolvemos y la metemos en la nevera durante al menos dos horas (Nota: puede estar más horas, lo importante es que la masa esté más bien dura cuando la saquéis del frigorífico).

Precalentamos el horno a 180º arriba y abajo sin aire y preparamos una bandeja de horno en la que ponemos en la base papel vegetal.

Con la ayuda de un cuchillo vamos cortando rodajas de la masa y les vamos dando la forma de galletas con las manos, haciendo bolitas y aplastándolas sobre el papel de horno hasta dejarlas planas. Vamos colocando las galletas separadas (Nota: si las colocáis muy juntas, como cogen un poco de volumen al hornearse, se pegarán y se romperán al separarlas).

Horneamos durante aproximadamente 10 minutos. Ésta es la parte complicada de esta receta. Las galletas se tienen que sacar del horno cuando todavía están blandas, porque se van endureciendo en la primera hora fuera del horno. Por eso, el momento para sacarlas es cuando el borde de la galleta empieza a coger color doradito. Sacarlas sin romperlas puede ser bastante difícil. Yo uso una espátula de metal bastante grande que meto por debajo de la galleta y otra espátula de madera más pequeña con la que me ayudo para acabar de sacarlas.


2. Historia.

la galleta es considerada uno de los primeros alimentos cocinados. Se han encontrado galletas de más de seis mil años cuidadosamente envueltas en yacimientos en Suiza.

Las galletas aparecen tal y como las conocemos en la Edad Antigua. En aquella época eran eran muy sencillas y apenas admitían variedad. Eran obleas planas y duras, cocidas dos veces. En Roma, durante el S.III el chef Apicius las llamó Bis Coctum (origen de la palabra biscuit). Prácticamente todas las grandes culturas de la antigüedad (Persa, Asiria, Egipcia, Judía, Griega, Romana y otras procedientes del Lejano Oriente) utilizaron estos cereales cocidos para afrontar largas caminatas y combates, siendo un alimento habitual de militares y marineros. Se amasaba el cereal con agua, mojándolo cada poco tiempo, y luego se preparaban las tortas redondas que, puestas sobre una piedra plana y cubiertas de ceniza para que se secaran, eran la base de la alimentación de los soldados y sus familias. Solían tomarse mojadas en vino o sopa.

En la Edad Media se generalizó el cultivo de cereales, aumentó la población y el consumo de galletas se extendió rápidamente, convirtiéndose así en un alimento popular, especialmente entre campesinos y cruzados. Se les añadía huevo y el jugo de la carne para hacerlas más nutritivas, por lo que también ocuparon un lugar preferente en las bodegas de los navíos. Llegaron a sustituir al pan en travesías largas, gracias a su mejor conservación y facilidad de transporte.

Durante el Renacimiento, los Médicis introdujeron por primera vez en la Corte las galletas, presentándolas como algo sabroso para acompañar a una bebida caliente (se acababa de descubrir el chocolate). Es en esta época cuando la galleta pasa de ser un alimento básico, habitual en largas travesías, a uno de placer.


3. Curiosidades.

las galletas eran el principal alimento a bordo de las tres carabelas que descubrieron América en 1492.

La palabra “galleta” se tomó prestada de un alimento habitual en Francia en el S.XIII, una especie de crêpe plana llamada galette.


En Europa, nada más acabar la II Guerra Mundial, se popularizaron las galletas recubiertas de chocolate, representando así la llegada de la paz.

Las galletas de la región Iga, lugar de origen de los ninja en Japón, llevan el espirítu de fortaleza ninja, porque en efecto, estas galletas Ninja Katayaki, son bastantes duras y lo son tanto, que necesitas un mazo de madera para partirlas.

En una encuesta y conteo de datos la mitad de los británicos han sufrido de alguna quemadura o lesión por sopear sus galletas en el café durante el descanso de media mañana. La galleta más “dañina” es la “Custard Cream Biscuit”.


4. Conservación.

Como mejor están es el día que se han hecho o al día siguiente, porque a partir del segundo día se ponen bastante duras. No obstante, aguantan bien cuatro o cinco días, aunque los últimos no se pueden comer si no se mojan en leche. La mejor manera de conservarlas es en una lata cerrada.