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domingo, 14 de octubre de 2012

Una cena de tostas, fáciles y ricas a toda costa




Hoy os traigo una especial de tostas, cortesía de mi querida amiga Marta. Nos las puso en la última cena que hicimos en su casa y nos chupábamos los dedos...

Tostas de Philadelphia y cebolla con reduccion de Pedro Ximenez

Ingredientes:

-         Cebolla.
-         Azúcar.
-         Sal.
-         Tarrina de philadelpia o queso para untar de sabor natural.
-         Tosta.
-         1 vaso de Pedro Ximénez (u otro jerez para cocinar).

 ¿Y cómo se hace?

Picamos una cebolla mediana o grande dependiendo del número de tostas que queramos hacer, y la ponemos a dorar en una sartén con aceite. Añadimos algo de sal y la vamos dejando hacerse poco a poco.
Cuando esté transparente le añadimos unas cucharadas de azúcar y dejamos que lentamente se haga. Se entiende que está caramelizada cuando ha adquirido colorcito marrón pero sin estar quemada. El azúcar dependerá de lo dulce que queramos la tosta, ya que el Pedro Ximénez es dulce también.
  
En otra cazuela haremos la reduccion de Pedro Ximénez, mientras se hace la cebolla. Simplemente ponemos en un cazo el vaso de jerez y una cucharada pequeña de azúcar y dejaremos que se evapore el alcohol, sabremos que se evapora porque cada vez quedara menos jerez en el cazo y va cogiendo consistencia de caramelo. Hay que tener cuidado de no dejarlo mucho al fuego sin remover porque se puede quedar caramelizado entero. Si eso nos pasa y ha quedado caramelizado y se ha formado un caramelo duro, se puede añadir unas gotas de agua, volverlo a poner al fuego y removiendo dejarlo más liquido.
 
Para montar las tostas, vale con poner en cada una el philadelphia untado, un poco de la cebolla caramelizada y verter un poquito de la reducción de Pedro Ximénez.

Es mejor dejar que enfrie un poco antes de servirlo. 



Tostas de ensalada de atún

Ingredientes:

  • Pan tostado. 
  •  Latas de atún natural (se puede usar también en escabeche). 
  •  Maíz. 
  •  Manzanas (la variedad depende de cómo queramos de ácidas las tostas).
  • Mahonesa.

¿Y cómo se hace?

Es muy fácil hacer estas tostas. Mezclamos en un cuenco el atún escurrido, el maíz, la manzana cortada en trocitos pequeños y la mahonesa (es mejor hacerla casera para que quede más suave). Servir sobre las tostas bien frio.

Si se va a preparar antes de hacer las tostas, se puede poner papel film sobre la masa hecha apretándolo sobre ella de manera que no entre aire y meterlo en la nevera. Se conserva sin problemas y la manzana no se oxida, pero no es recomendable guardarlo mas de un dia porque la manzana se oxidaría.


viernes, 26 de noviembre de 2010

Una tarta de chocolate para niños…y no tan niños jejeje




Esta tarta de chocolate la he puesto en muchos de mis cumpleaños (algunos os acordaréis de ella) y siempre ha sido muy celebrada, a pesar de lo simple que resulta. Y muchos habéis pedido insistentemente la receta, así que, aquí la tenéis…


1. Receta.

- 5 galletas María (de las de desayuno de toda la vida) por cada ración de tarta.

- 1 tableta de chocolate negro para postre.

- 2 huevos.

- una cucharada sopera de mantequilla.

- 2 cucharadas soperas de azúcar.

- 1 l. de leche (dependiendo del tamaño de la tarta, necesitaréis más o menos).

- una bolsa pequeña de plástico (ya veréis luego para qué vamos a usarla).

¿Y cómo se hace?

Ya veréis qué fácil.

Primero se hace el chocolate con parte de la leche. El chocolate siempre hay que hacerlo a fuego lento, porque tiene tendencia a quemarse en cuanto uno se descuida. Se puede hacer también al baño maría (poniendo el chocolate en un cazo que se mete en otro cazo en el que hemos puesto agua al fuego, de tal manera que el cazo con el chocolate queda “flotando” en el cazo grande que está en contacto con el fuego). Lo más importante es que el chocolate quede espeso, porque luego lo vamos a usar como relleno de la tarta.

Cuando ya está derretido, sin dejar de remover, se le añaden las dos yemas de huevo un poco movidas con un tenedor (no hace falta que estén batidas), la cucharada de mantequilla y las cucharadas de azúcar. Reservamos las claras de huevo en un vaso para después.

Se remueve todo bien hasta que la masa de chocolate quede de nuevo homogénea y sin grumos. Retiramos el chocolate del fuego y lo dejamos enfriar un poco.

Ponemos leche en un cuenco o plato. Cogemos las galletas que queramos poner en cada ración para hacer las alturas. Debéis poner cuatro o más, porque menos de cuatro quedan las raciones muy bajitas. Tampoco os paséis, porque no es cuestión de empacharse.

Preparamos una bandeja donde vamos a colocar la tarta. La bandeja debe tener bordes, porque si no el chocolate de la cobertura se puede salir. Yo os aconsejo medir primero poniendo la primera galleta de cada ración para ver si os caben todas. Tened en cuenta que luego van a estar un poco más hinchadas, así que no dejéis el sitio muy justo.

Cada galleta se moja en la leche y se pone en la bandeja. Yo suelo darles 4 vueltas. Se trata de que queden un poco más blandas, pero sin que sea demasiado, porque siguen chupando leche sobrante cuando las ponemos en la bandeja.

Encima de cada galleta ponemos un montoncito de chocolate. Repetimos la operación tantas veces como capas vaya a tener nuestra tarta. En la última vez, ponemos sólo la galleta mojada, sin montoncito de chocolate.

Cogemos el chocolate sobrante y el sobrante de la leche de mojar las galletas (colarla primero para que no queden trocitos de galleta) y lo volvemos a poner al fuego, añadiendo más leche y más chocolate si es necesario. Esta vez se trata de que quede el chocolate normal, ni muy espeso ni muy claro.

Una vez hecho este chocolate más claro, se echa por encima de las raciones de galleta, intentando que cubra completamente cada una de ellas.

Se mete a la nevera por lo menos una hora. Se saca quince minutos antes de servirla. Se baten las claras que hemos reservado a punto de nieve. Se meten en la bolsa de plástico, a la que se le corta un pico, de tal manera que la podamos usar como manga pastelera casera. Decoramos así la tarta. Esta decoración no es necesaria (yo casi nunca la pongo), pero es una buena manera de aprovechar las claras en vez de tirarlas, si no tenéis ningún otro plato en el que usarlas.

Y a comer, rico rico…

2. Conservación.

Si os sobra un poco (que no suele pasar), podéis guardarlo unos días (máximo cinco) en la nevera.